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La tristeza trae consigo un nuevo camino, abre en el desierto un andar. No hay mal que por bien no venga, por no decir que tal vez no exista tal mal.
Tal vez no exista la mentira, sino disfraces de la verdad, tal vez no exista la imagen, sino bellas artes de lo etéreo.
El olvido ya no existe, ya aprendimos sobre la memoria, que allí estará por siempre, que espacio debe dar para el nuevo recuerdo, enterrando las imágenes, y dejando solo lo eterno, esa emoción que en otra imagen invocamos.
Volar, volar, volar, bajar, bajar, bajar.
Simple en mi tristeza, y ni vergüenza siento, pues es más fuerte este encuentro con lo verdadero, que no sabe de lo ridículo. Tal vez ni tristeza sea, sino la brisa tranquila del navegar.
O el cambio del sueño a un suave despertar.
Desilusión que anhelé en sueños,
que tuyos fueron en la noche mía.
Tristeza suave de la saudade,
que trae siempre nuevos caminos.
Querría ser quien comparte tu andar
Pero ya no deseo, pues he sabido
Que en el recuerdo yace lo eterno
Pero la imagen en el olvido.
Entonces camina, mueve tu cuerpo
Deja que el viento te llame al lugar
Donde tus ángeles cantan,
A danzar con la brisa
Que allí estará la memoria
De nuestro amar.
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La tristeza trae consigo un nuevo camino, abre en el desierto un andar. No hay mal que por bien no venga, por no decir que tal vez no exista tal mal.
Tal vez no exista la mentira, sino disfraces de la verdad, tal vez no exista la imagen, sino bellas artes de lo etéreo.
El olvido ya no existe, ya aprendimos sobre la memoria, que allí estará por siempre, que espacio debe dar para el nuevo recuerdo, enterrando las imágenes, y dejando solo lo eterno, esa emoción que en otra imagen invocamos.
Volar, volar, volar, bajar, bajar, bajar.
Simple en mi tristeza, y ni vergüenza siento, pues es más fuerte este encuentro con lo verdadero, que no sabe de lo ridículo. Tal vez ni tristeza sea, sino la brisa tranquila del navegar.
O el cambio del sueño a un suave despertar.
Desilusión que anhelé en sueños,
que tuyos fueron en la noche mía.
Tristeza suave de la saudade,
que trae siempre nuevos caminos.
Querría ser quien comparte tu andar
Pero ya no deseo, pues he sabido
Que en el recuerdo yace lo eterno
Pero la imagen en el olvido.
Entonces camina, mueve tu cuerpo
Deja que el viento te llame al lugar
Donde tus ángeles cantan,
A danzar con la brisa
Que allí estará la memoria
De nuestro amar.
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Hermoso.
ResponderBorrarBuen dia, mira el desayuno que te prepare...y aparece este poema.
Es bueno volver cuando se encuentran estas cosas.
????????????????
ResponderBorrarBuen dia????????
Desayuno???????????
No entiendo!!!