Felices los desamparados...
Hay un tiempo inevitable para aquellas almas sensibles, que deciden dar lugar a la memoria de su pureza, a la inocencia de su pasión.
Es un tiempo que no tiene marco histórico, imposible de contar, impronunciable y misterioso, el tiempo de la pregunta. Es un tiempo profundo que saca al hombre de su ser hombre para no ser más, para desparecer de los nombres cotidianos, y ser el hombre del origen y del final, el Hombre. Es el tiempo de la eternidad, el tiempo del abismo. Allí, el hombre abre sus alas.
El hombre en el instante de la libertad, que ha atravesado la angustia de la realidad sin pasados ni futuros, y al fin, ha cargado con su propio cuerpo el peso del misterio, la profundidad de la belleza. Y lo soporta.
El tiempo es él mismo, el origen de su memoria, su voluntad, que marca en el infinito un camino, camino que ha de recorrer ahora con alas. Se produce la distancia del mundo, y se libera en el cuerpo una luz. Luz que relatará una historia, la historia del Hombre, que se ha enfrentado a su destino, a su deseo más profundo y dejará en el mundo la marca de esa memoria, para seguir sosteniendo el tiempo, para existir en la eternidad.
Es el tiempo sagrado, el pasaje, el instante de la muerte que amanece a la creación, el encuentro con el interior que habita en el desamparo de la soledad, en el silencio.
Solo frente al abismo, el hombre recuerda sus alas.
Padre ¿por qué me has abandonado?
.
Hay un tiempo inevitable para aquellas almas sensibles, que deciden dar lugar a la memoria de su pureza, a la inocencia de su pasión.
Es un tiempo que no tiene marco histórico, imposible de contar, impronunciable y misterioso, el tiempo de la pregunta. Es un tiempo profundo que saca al hombre de su ser hombre para no ser más, para desparecer de los nombres cotidianos, y ser el hombre del origen y del final, el Hombre. Es el tiempo de la eternidad, el tiempo del abismo. Allí, el hombre abre sus alas.
El hombre en el instante de la libertad, que ha atravesado la angustia de la realidad sin pasados ni futuros, y al fin, ha cargado con su propio cuerpo el peso del misterio, la profundidad de la belleza. Y lo soporta.
El tiempo es él mismo, el origen de su memoria, su voluntad, que marca en el infinito un camino, camino que ha de recorrer ahora con alas. Se produce la distancia del mundo, y se libera en el cuerpo una luz. Luz que relatará una historia, la historia del Hombre, que se ha enfrentado a su destino, a su deseo más profundo y dejará en el mundo la marca de esa memoria, para seguir sosteniendo el tiempo, para existir en la eternidad.
Es el tiempo sagrado, el pasaje, el instante de la muerte que amanece a la creación, el encuentro con el interior que habita en el desamparo de la soledad, en el silencio.
Solo frente al abismo, el hombre recuerda sus alas.
Padre ¿por qué me has abandonado?
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Y MIENTRAS EL HOMBRE NO PASA POR ESE ABISMO, VIVE A VECES DE UNA MANERA INCONSCIENTE, A VECES CON UN DESGANO CAUSAL, A VECES CON ALAS QUE NO APARECIERON NECESARIAMENTE DE SU CONFRONTACION CON LOS LIMITES, SON ALAS QUE YA TENIA INCORPORADAS POR UN PORQUE INNATO EN EL, MUCHAS VECES ME PREGUNTE QUE HACE A TANTA GENTE SENTIRSE MAL, DEPRIMIDA, SIN ENERGIA, SIN ESPERANZA, SIN RUMBO AUNQUE ANDAN IGUAL Y MUY RAPIDO.
ResponderBorrarENCONTRE UNA PERSONAL RESPUESTA, EL HOMBRE CAMINA POR LA CORNIZA TODO EL TIEMPO ESA QUE SEPARA LA VIDA DE LA MUERTE, TAN SOLO PORQUE NO SE ENCUENTRA , PORQUE NO SABE QUIEN ES, PORQUE AUNQUE HAGA LAS COSAS PERFECTAMENTE,,, IGUAL SE VA A MORIR, ESA INSATISFACCION PRIMERA NOS ACOMPAÑA DURANTE TODO EL CAMINO Y ES COMO ACEITE EN LA CUERDA QUE NOS HACE TRASTABILLAR, EL EQUILIBRIO ESTA EN SABER QUIENES SOMOS, QUE NOS ACEPTEMOS Y NO BUSQUEMOS EXPLICACIONES COMPLEJAS, EL ALMA NO SABE DE ESAS COSAS!! POR ALGO ESTA ESCRITO EN UNA LIBRO QUE ME ACOMPAÑA COMO GUIA EN EL CAMINO:"DEBEMOS TENER UN CORAZON DE NIÑOS", SER COMO NIÑOS , ASI DE SIMPLES ASI DE ESPONTANEOS , ASI DE POCO REBUSCADOS....