
Como si nada que descifrar hubiera,
ignorante de su nombre cotidiano,
nace la noche y trae su mañana.
Palabras que recorren el idioma
en charlas que agotan los decires
invitan a escuchar su canto.
Cuentos, sonrisas, una vida, sueños,
millones de segundos de alegrías.
Deseos que se acercan a la orilla,
regalos que guardan un secreto.
El color de la transparencia.
El solcito de febrero en las mejillas.
¿Cómo no amanecer cantando?
.
ignorante de su nombre cotidiano,
nace la noche y trae su mañana.
Palabras que recorren el idioma
en charlas que agotan los decires
invitan a escuchar su canto.
Cuentos, sonrisas, una vida, sueños,
millones de segundos de alegrías.
Deseos que se acercan a la orilla,
regalos que guardan un secreto.
El color de la transparencia.
El solcito de febrero en las mejillas.
¿Cómo no amanecer cantando?
.
Como no amanecer contento?
ResponderBorrarguardalo todo en ese regalo,
que ya nos miraremos a los ojos otra vez.
Gracias.